domingo, 7 de abril de 2013

Autobiografía

De niña y de no tan niña siempre me las rebusqué para llamar la atención, creo que estaba predestinado a que todos supieran que ahí estaba yo. Porqué predestinado? Les cuento, llegué al mundo un 3 de mayo de 1992 en la Provincia de Santiago del Estero en pleno horario de la siesta. Mi nacimiento fue tan importante que la noticia llegó inmediatamente a la Ciudad de Buenos Aires donde mis padres estaban esperandome con ansias, o al menos eso suelen contarme.
Con tan solo un llamado los planes que mi madre tenía para esa tarde cambiaron, y mucho más importante la vida de nosotros tres cambió para siempre. Tomaron el primer vuelo a mi provincia y un par de horas después de haber conocido el mundo los conocí a ellos. Perdón por el error de tipeo... después de haber conocido el planeta tierra, luego de un par de horas conocí mi mundo.
Pasé mis primeros días de vida en un hotel y a las 72 horas ya estaba subida a un avión. Chiquita, tierna y dormilona estaba viajando por primera vez hacia la gran ciudad. Mi llegada a Buenos Aires fue digno de una estrella, muchísimas personas al parecer me estaban esperando. Personas que en el mismo instante que conocí pasaron a ser mi familia. 
Los siguientes años no fueron tan llamativos creo yo, crecí en una familia de viajeros por lo que adquirí ese pequeño habito de querer conocer el país, el continente, el mundo y más. 
Jamás cause problemas ni fui rebelde cuenta mamá orgullosa, no emitía sonidos y me limitaba a comer y dormir. Ambas últimas siguen siendo dos cualidades mías.
Empecé el primario, diría que hice amigos pero no es del todo cierto. Tenía como ídola a seguir a Angelica Pickles (sino saben quien es clickeando su nombre los lleva directo a la explicación) lo cual explica demasiados problemas de mi niñez. Mala, egoísta, viajera, creativa y alumna brillante. Eso describe a la niña dientona que fuí. 
Llegada la adoslecencia tenía en claro una sola cosa: no quería saber nada de matematicas. Elegí un bachillerato en Filosofía y Letras donde podía ser creativa todo el tiempo, aprender arte, historia y literatura. Fueron años maravillosos donde afiance amistades y no, no viajé a Bariloche. 
Terminada la etapa secundaria venía la peor parte... la universidad. No quería estudiar, no quería ser responsable, solo quería viajar y conocer gente. Y que hice? Elegí turismo, después de dos intentos fallidos decidí dejar de dar vueltas y aceptar que mi vocación, que lo que realmente me apasiona era el mundo de la abogacía. Aunque esto requería estudiar, salir menos y ser una persona responsable me dije a mi misma: Challenge acepted Eli. Las infinitas posibilidades, las peleas, la astucia que un abogado debe tener, lo lindos que son los hombres de traje en tribunalesDIGO los libros, la justicia. Un mundo tan grande para una persona tan curiosa. Elegí UADE, y puedo decir orgullosa que fue la mejor elección que hice en toda mi vida. Estoy orgullosa de la universidad que elegí y principalmente feliz de todas las experiencias y amistades que conseguí. 
Mientras peleaba con la universidad me di gustos personales como estudiar fotografía, y aprender Corte y Confección para saldar la deuda conmigo misma de tener muchas ideas pero no saber como concretarlas, hice un intercambio a Inglaterra, viajé reiteradas veces con mis amigas, me enamoré de Nueva York, me hice tres tatuajes, un piercing, aprendí a manejar y a pistear, me hice fan #1 de la noche, conocí el tequila, abandoné el tequila, me puse de novia, y me divertí muchísimo. Qué nos dice esto? Que para mi dulce madre que agradecía no tener una beba revoltosa tuvo una hija que revoluciono la casa eligiendo diferentes carreras, pintando paredes, escuchando música fuerte, siendo un poco colgada y demás gajes del oficio de ser la nena de la casa. Encima tiene una hija que sueña con irse a Nueva York, vivir allá y ser una abogada fashionista por culpa del cliché creado por Sex and the city (también conocida como mi serie favorita). Les garantizo que conmigo nunca se van a aburrir.
Es difícil resumir tantos años de vida pero aunque me siento que me quedo corta es una buena explicación de quien soy. Del pequeño lío de un metro sesenta que es feliz rodeada de fotos, amigos, moda y buena música. 







el rincón de los recuerdos en mi pared.



sábado, 6 de abril de 2013

1, 2, 3, probando. Hay alguien ahí?

Hola que tal, es un tanto raro volver a estos lados. Pensar que solía ser adicta a mi blog cuando tenía quince años, solía ser mi diario no intimo dónde podía expresar lo que sentía... bellos tiempos. Hoy por hoy lo reemplazamos en Twitter.
Hace tiempo que quería regresar a este espacio y decidí volver de la mano con dos de mis pasiones: fotografía y moda.
Espero que disfruten leerlo casi tanto como yo disfruto escribirlo. 
Bienvenidos a mi mundo!

(Esa soy yo, muerta de frío pero feliz de estar en NYC)

Eli Gentile